En 2026, estás obligado a declarar tus criptomonedas en Hacienda informando sobre los saldos que poseías al 31 de diciembre, así como las ganancias y pérdidas patrimoniales obtenidas por las operaciones de compra y venta realizadas durante el ejercicio fiscal. La Agencia Tributaria española ha incrementado significativamente los controles sobre las criptomonedas en los últimos años, gracias al intercambio automático de información entre exchanges y autoridades fiscales europeas. Ignorar esta obligación puede resultar en multas que van desde el 50% hasta el 150% de la cuota defraudada, además de posibles recargos e intereses de demora. Si tienes criptomonedas, declararlas correctamente no es opcional: es una obligación legal que debes cumplir para evitar problemas graves con Hacienda.
Modelo 721: declaración de saldos de criptomonedas
El Modelo 721 es la declaración específica para informar sobre los saldos de criptomonedas en poder de contribuyentes residentes en España. Este modelo se presenta durante el primer trimestre de cada año (del 1 de enero al 31 de marzo) y tiene carácter informativo, no liquidatorio, lo que significa que no pagas impuestos por presentarlo, pero sí proporcionas información a Hacienda sobre tus tenencias de criptomonedas. Debes declarar si cumples alguno de estos umbrales: que el conjunto de tus saldos en criptomonedas supere los 50.000€ a lo largo del año, que hayas realizado más de 3.000 transacciones en el ejercicio, o que hayas recibido o realizado transferencias por valor superior a 1.000€ desde o hacia wallets extranjeras.
Declaración de ganancias y pérdidas patrimoniales
Cada vez que vendes, intercambias o gastas criptomonedas, generas un evento impositivo que debe declararse en la declaración de la renta. La diferencia entre el valor de adquisición y el valor de transmisión determina si has obtenido una ganancia o una pérdida patrimonial. Estas se incluyen en la base del ahorro del IRPF y tributan a tipos escalonados: del 19% para los primeros 6.000€, del 21% hasta 50.000€, del 23% hasta 200.000€, del 27% hasta 300.000€ y del 28% a partir de esa cifra. Es fundamental llevar un registro detallado de todas tus operaciones con las fechas, cantidades, precios y comisiones para poder calcular correctamente las ganancias y pérdidas.
Cómo se calcula la ganancia o pérdida
- Valor de adquisición: precio al que compraste las criptomonedas más las comisiones pagadas en la operación.
- Valor de transmisión: precio al que vendiste o intercambiaste las criptomonedas menos las comisiones de la operación.
- Ganancia/Pérdida: Valor de transmisión - Valor de adquisición. Si es positivo, tributa como ganancia. Si es negativo, puedes compensarlo con otras ganancias del mismo año o de los 4 años siguientes.
- Intercambios entre criptomonedas: cada swap entre criptomonedas (por ejemplo, BTC por ETH) se considera una venta del activo original y una compra del nuevo, generando un evento impositivo en ambas direcciones.
Operaciones especiales que debes conocer
Existen situaciones particulares que muchos inversores cripto desconocen y que pueden generar obligaciones fiscales inesperadas. El staking, el farming y las recompensas de mining tributan como rendimientos del trabajo o del capital, según el caso. Los airdrops (entrega gratuita de tokens) se consideran ganancia patrimonial desde el momento en que dispones de ellos. Los NFTs tienen su propio tratamiento fiscal y su compra-venta genera ganancias o pérdidas patrimoniales. Los ingresos por DeFi (préstamos, yield farming) tributan como rendimiento del capital mobiliario. Cada una de estas operaciones tiene sus particularidades y es recomendable asesorarse con un profesional especializado en fiscalidad cripto para no cometer errores.
Consejos prácticos para cumplir correctamente
- Utiliza herramientas de control: plataformas como CoinTracking, Koinly o Accointing automatizan el cálculo de ganancias y pérdidas y generan informes fiscales adaptados a la normativa española.
- Guarda toda la documentación: mantiene registros de todas las operaciones, extractos de exchanges, confirmaciones de transacciones en blockchain y comprobantes de las comisiones pagadas.
- No ignores las pérdidas: las pérdidas patrimoniales por criptomonedas pueden compensarse con ganancias de otros activos (acciones, fondos, etc.), así que declararlas reduce tu factura fiscal.
- Busca asesoramiento profesional: si tu volumen de operaciones es significativo, un asesor fiscal especializado en criptomonedas puede ahorrarte miles de euros en impuestos y evitar problemas con Hacienda.
Conclusión
La fiscalidad de las criptomonedas en España es compleja pero ineludible. Hacienda tiene cada vez más herramientas y acceso a información para detectar inversores que no declaran sus tenencias u operaciones. La mejor estrategia es la transparencia total: lleva un registro detallado de todas tus operaciones, utiliza herramientas especializadas para calcular tus obligaciones fiscales y presenta las declaraciones correspondientes dentro de los plazos legales. Invertir en criptomonedas ya implica asumir un riesgo financiero; no añadas el riesgo de problemas fiscales por no declarar correctamente. Cumplir con tus obligaciones tributarias no es solo una obligación legal, sino una parte esencial de ser un inversor responsable y profesional.